Entre sueños utópicos y visiones pesimistas

Tendencias Administración Pública 2014

Ya se va agotando el año y junto al balance personal es necesario mirar adelante hacia el futuro. El 2014 viene con una agenda muy importante de actividades, buenos deseos y posibilidades de mejora en las administraciones públicas. La innovación no se detiene y los que nos desempeñamos en el sector público debemos seguir trabajando con intensidad para reforzar su papel, a la vez que se dimensiona adecuadamente para adaptarse a cada realidad nacional, regional o local.

A continuación dejo una serie de reflexiones sobre las principales tendencias en las administraciones públicas en 2014. Se trata de algunos puntos que marcarán la pauta de los debates sobre lo público durante el próximo año.

  • Intraemprendizaje. La palabra suena difícil pero es potente: emprender desde dentro, desde abajo, colaborando y reconociendo a los que son innovadores. Alberto Ortíz de Zárate lo describe bien para el sector público: “el propósito del intraemprendizaje es nombrar caballeros y caballeras a todas las personas que trabajan en el sector público. Darles libertad y responsabilidad para renovar lo público mediante las armas de la innovación”. En su libro lo cuenta con detalle. Las pequeñas teclas de cambio pueden desencadenar transformaciones grandes hasta en las organizaciones menos dinámicas.
  • Big data. Este año ya se ha hablado sobre big data o datos masivos en las administraciones públicas de una manera incipiente. El término se ha popularizado gracias, entre otras cosas, al libro de Mayer-Schönberger y Cukier, para quienes “los datos masivos son el nuevo oro” para las organizaciones. Las administraciones públicas todavía están a la expectativa sobre cómo reaccionar, pero lo que no cabe duda es que este próximo año se va a hablar y mucho del poder de los datos y, sobre todo, de cómo las administraciones públicas se adentrarán en esta nueva era para las organizaciones.
  • Gobierno abierto. Lo ola de lo abierto sigue ahí. El compromiso gubernamental a través de la Alianza para el Gobierno Abierto (Open Government Partnership) sigue creciendo en todo el mundo, aunque algunos de los resultados, así como la propia noción del concepto, sean variables, tal y como muestran algunas evaluaciones nacionales en España o México. En todo caso, lo importante es dar el primer paso hacia el Gobierno Abierto, tal y como nos explica David R. Jordán. Y el 2014 será el momento propicio para lograrlo.
  • Ciudades inteligentes. El interés por las smart cities se va a multiplicar de la misma manera que lo hacen los retos a los que enfrentan las ciudades contemporáneas, cada vez más diversas y complejas. Antonio Díaz y otros llevan trabajando en la idea desde la vertiente de la planificación a largo plazo, teniendo en cuenta la necesidad de crear administraciones inteligentes, para ciudades inteligentes. Subrayemos la importancia de los gobiernos y administraciones locales en el futuro de la gobernanza de nuestras sociedades.
  • Redes sociales digitales. Las administraciones públicas están ya en ello, si bien en algunos casos, todavía no saben cómo hacer frente a la realidad de las redes sociales en la gestión y las políticas públicas. Como ha apuntado Mentxu Ramilo en más de una ocasión, más allá de estar en la red, es necesario estar en red, y por ahí sigue estando la clave para las administraciones públicas. Y no sólo en las grandes redes generalistas, como Twitter, Facebook, YouTube, sino que el futuro se decanta por potenciar la presencia, institucional o personal, en otras de carácter especializado. NovaGob desea ser la preferida de todos los empleados públicos en el ámbito de habla hispana.
  • Mujeres en las administraciones públicas. El acento de las mujeres no se escucha lo suficiente en los ámbitos donde se adoptan las decisiones en las organizaciones. El papel de las mujeres directivas y emprendedoras en las administraciones públicas se reforzará en el nuevo año. Pero para ello es necesario reafirmar el compromiso, también por parte de los hombres, con el logro de una mayor equidad en cada esfera de lo público.
  • Transparencia. Terminamos con un clásico. A pesar de ello, la transparencia gana terreno en unas administraciones públicas necesitadas de apertura a la ciudadanía para reforzar su credibilidad. Ejemplos de ello pueden ser la recientemente aprobada ley de transparencia en España o los esfuerzos en México para reformar el IFAI. Al margen de valoraciones, la profundización en mecanismos, incentivos y prácticas para mejorar la transparencia de las organizaciones públicas va a ser una inquietud muy presente en el debate durante el próximo año.

Aprovecho para desear lo mejor durante el 2014. Que todos nuestros sueños se cumplan y nos lleven a una Administración Pública mejor.