Interoperabilidad a la española

Por fin se publicaron los esquemas nacionales de seguridad e interoperabilidad. En ambos casos a través de un Real Decreto, el viernes 29 de enero. No pretendo entrar en consideraciones jurídicas que no me corresponden. Esoty convencido de que algunos de mis colegas, como Julián Valero, Eduardo Gamero o la Red Derecho-TICs de Lorenzo Cotino, ya lo harán con sobrada solvencia. Simplemente, me hago eco de una pregunta que ya otros se habían formulado: ¿era necesario redactar un Real Decreto para esto?

Ninguno de los casos más avanzados del mundo ha necesitado una norma jurídica para dar a conocer su estrategia nacional de interoperabilidad. Precisamente, en nuestro país se olvida que los problemas de esta naturaleza no se resuelven con una apelación a un Real Decreto, sino con políticas intergubernamentales, de gobernanza o consensuadas entre diferentes niveles de gobierno. Y aunque esta norma sea el fruto del diálogo entre diferentes gobiernos, como parece que así ha sido, sigue faltando una visión de colaboración, que no se asiente exclusivamente en el temor al incumplimiento normativo, sino en la creencia compartida sobre cómo hacer las cosas bien.

En este tema hay una clara voluntad de colaboración desde los máximos niveles técnicos, quizá también políticos. En consecuencia, las administraciones públicas que no quieran sumarse al carro de la interoperabilidad, allá ellas con sus retrasos y sus ciudadanos. Me parece mucho más necesario el valor de las ideas y su difusión mediante el ejemplo, el mimetismo de experiencias aceptadas colectivamente y la atracción de las buenas prácticas que la pretendida imposición normativa. Porque además de no ser real, suele retrasar estos procesos de una manera innecesaria. Así lo ha ejemplificado esta normativa, que llega cuando otros países como Brasil (e-Ping) o Reino Unido (e-Gif)  llevan años con iniciativas de mucho calado. Así es la interoperabilidad a la española.

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Capítulo en Systems Thinking and E-Participation

Aunque desde hace semanas se puede comprar en las librerías, sólo ahora presento este completo libro colectivo en el que he participado. La razón de ello es que no disponía de un ejemplar, si bien toda la información acerca del mismo aparece en el sitio web de la editorial, incluyendo el índice y un prefacio.

Personalmente, mi contribución se centra en el desarrollo del nivel regional de la eAdministración en España. En concreto, se aborda un estudio de caso y con ello se pretende ilustrar, quizá de una manera tentativa, cuáles son los factores institucionales que explican el alcance de las estrategias y políticas orientadas a la innovación administrativa vía TIC e Internet.

Mis felicitaciones para los editores del libro: José Rodrigo Córdoba y Alejandro Elías Ochoa-Arias. En particular, destaco la labor de José Rodrigo, quien fue evaluador internacional de mi Tesis doctoral, por su excelente trabajo en el campo de los sistemas de información y el sector público, ahora desde la School of Management, Royal Holloway University of London. Además, en este libro se incorporan experiencias de análisis y estudio de la eAdministración a nivel internacional, con un alto valor añadido para quienes se interesen por este tema. Imprescindible.

¿Internet también crea marginados?

Otro titular no demasiado afortunado sobre Internet. Internet también crea marginados vuelve sobre la misma idea determinista en torno a las TIC y sus, al parecer, capacidades especiales. Del titular parece desprenderse que Internet, a la manera de un ser maligno, va dejando en la cuneta o cerrando puertas a las personas, es decir, nada menos que una fábrica de excluidos.

La percepción que sobre Internet nos deja el contenido del artículo, sin duda, es algo más amable. De hecho, se aborda un tema, el de la exclusión, división o brecha digital que resulta de un creciente interés, en la medida que muchas personas se están quedando al margen de las oportunidades que ofrece la Red. Sin ir más lejos, en nuestro país, las encuestas nos recuerdan que, más de la mitad de los ciudadanos no tienen intención de usar servicios públicos electrónicos (CIS, Barómetro 2794). Ni ahora, ni en el futuro.

Volviendo al artículo, el autor habla del ‘sueño’ de un mundo conectado. Entre ese sueño utópico y la pesadilla pesimista que supone para los operadores de telecomunicaciones, quizá existiría una vía intermedia que, de entrada, nos debería facilitar el acceso a Internet vía wi-fi en cualquier lugar de nuestras ciudades. Pero claro, eso daría para otro reportaje completo.

Tesis doctoral de M. Carmen Ramilo

Tengo el honor de anunciarles…la lectura de la Tesis Doctoral de mi amiga Mextxu Ramilo…que tendrá lugar el próximo lunes 25 de enero de 2010, en la sala de conferencias de la Biblioteca del Campus de Leioa (Vizcaya) de la Universidad del País Vasco (UPV-EHU).

Cuánto trabajo queda por detrás y qué buenos resultados por delante. El esfuerzo ha merecido mucho la pena. Ójala hubiera muchas investigaciones de esta rigurosidad y envergadura sobre la Sociedad de la Información en las Comunidades Autónomas. Seguro que despertará nuevas vocaciones e inquietudes.

¡¡¡Felicidades, Men!!!

España en el Top 10 de la eAdministración

Sí, así lo indica el informe anual de Naciones Unidas Global eGovernment Survey 2010.

Todavía no se ha publicado el informe definitivo, pero el índice sí ha trascendido, y parece muy favorable al sector público español. Lo curioso es que, a pesar de ello, la ciudadanía siga teniendo la sensación de que tenemos ‘una Administración’ que mantiene inercias de un pasado mejorable. Algo no encaja aquí.

Cuando aparezca el informe completo seguiremos reflexionando sobre ello. Quedémonos con lo positivo del dato. Sólo estarían por encima de nosotros en eAdministración: Corea del Sur, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Países Bajos, Noruega, Dinamarca y Australia. Vaya, todo un éxito para nuestro país, y más en un momento de extremo pesimismo generalizado.

Lo que va de 10.000 a 1.000.000 de euros

Dos pulsaciones en el teclado te pueden cambiar la vida. Y si no, que se lo digan al alcalde de Seseña. Un “error informático” convirtió su fianza de 10.000 en 1.000.000 de euros. “Que me lleven a la cárcel si es que lo creen así”, declaró el alcalde a Efe. “Es increíble, es tremendo. Se escapa a mi raciocinio. No lo puedo asimilar”, exclamó.

A veces, la informática es lo que tiene. Un par de pulsaciones y se transforma en una pesadilla.

Sobre Costa Rica y su Gobierno Digital

Acabo de llegar de Costa Rica. Éste es un hermoso país, pequeño en extensión, al que llaman la Suiza de Centroamérica. El viaje me ha permitido adentrarme en algunas de sus maravillas, escenarios y carencias. Entre otras cosas, destaca un inusual sentido de colectividad y de arraigada institucionalidad, para los estándares de la Región. Y ello, pese a las divisiones sociales provocadas por la creciente percepción de inseguridad ciudadana y los escándalos de corrupción asociados a  algunos líderes políticos de primer nivel. No cabe duda que las brechas económicas son también reseñables.

También he descubierto un gobierno que desea explorar las nuevas potencialidades de Internet para mejorar el funcionamiento de la maquinaria administrativa, así para como facilitar la relación con la ciudadanía. Varios proyectos pretenden ofrecer avances en la eAdministración. De hecho, me parece acertado el nombre utilizado para una parte de la estrategia: Gobierno Fácil. En el caso de Costa Rica, el Gobierno Digital se convierte, más que en necesidad, en un imperativo, dado que el tamaño del sector público nacional es elevado. No afrontar el reto de unas instituciones públicas más ágiles y socialmente responsables sería poner freno a los avances sociales, políticos, económicos y culturales del país.

Más indecisos son los pasos de las municipalidades costarricenses en materia de eAdministración. La posibilidad de conversar con los responsables de la municipalidad de Escazú, me permitió conocer algo más sobre las barreras a las que se tienen que enfrentar los costarricences en su día a día dentro del ámbito local. Así como las que esquivan los propios empleados públicos para llevar adelante su labor de la mejor manera posible. Y eso que hablamos de uno de los municipios costarricenses con mejores indicadores socio-económicos. Sin duda, queda mucho por hacer. No obstante, el optimismo y la vitalidad son algunos buenos aliados del trabajo bien hecho.

PURA VIDA.